jueves, 18 de abril de 2013



ensayo evaluacion educativa



La evaluación educativa ha ido desarrollando y cambiando en el trascurso de los años. En más de tres décadas han transcurrido ya desde las primeras iniciativas, empieza a buscar y  conocer de manera sistemática procesos y resultados del sistema educativo. En la última década se han producido avances muy importantes, los cuales han modificado la imagen del sistema educativo y sobre cómo debe evaluarse.  Ya que la mayor parte de los actores educativos coincide en la importancia de realizar evaluaciones periódicas de diferentes aspectos del sistema educativo.
La mayor parte de estas evaluaciones se realiza de acuerdo a estándares conceptuales y metodológicos aceptados por la mayoría de los actores involucrados. Sin embargo, el camino de la evaluación aún enfrenta desafíos.
Las evaluaciones de aprendizajes de esta época de 1970y 1980, propiamente dichas, tuvieron un carácter incipiente y técnicamente fueron considerablemente débiles; estuvieron más orientadas a la selección a niveles superiores que a un diagnóstico de la calidad del sistema. En 1972 se aplican las primeras pruebas en gran escala, como insumo de decisión sobre el ingreso de alumnos a la educación secundaria. En el año 1974 se crea la Subdirección de Evaluación y Acreditación (hoy Dirección General de Evaluación de Políticas, DGEP), dentro. de la Secretaría de Educación Pública (SEP), y se continúan aplicando pruebas de selección.
La primera evaluación de aprendizajes, en sentido estricto, se realiza durante el sexenio 1976-1982 en muestras de alumnos con representatividad nacional. La federalización del sistema educativo coincidió con un aumento en la preocupación de las autoridades educativas por desarrollar instrumentos de evaluación confiables, que pudieran ser utilizados para diseñar políticas educativas eficaces, ya que la DEGEP se encargó de diseñar y organizar coordinaciones de evaluaciones.

Es por ello el Programa Carrera Magisterial inició en 1992 con el objetivo de establecer una estructura de incentivos para maestros y directores, de acuerdo a su desempeño y al de sus alumnos. Para asignar estos incentivos se consideran, entre otras cosas, la “preparación profesional” del docente, y el “aprovechamiento” (aprendizaje) de los alumnos. En 2009 las pruebas con las que se evaluaba este último factor se aplicaban a cerca de 390,000 maestros de Educación Básica.
Estas pruebas representaron una innovación importante dado que se orientaron a conocer el grado en que los alumnos de primaria y secundaria alcanzaban los niveles mínimos de aprendizaje propuestos en los programas oficiales. Constituyen, en buena parte, el germen de la evaluación de aprendizajes tal como se la conoce hoy en México. Entre los años 1998 y 2003, la DGEP tuvo a cargo la elaboración de las pruebas y de los mecanismos de evaluación. A partir de 2003, las pruebas se transfirieron íntegramente al Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE).
Las evaluaciones realizadas en el marco de los programas TIMMS, LLECE, y PISA, durante el período considerado aquí tuvieron un potencial importante para la mejora de la evaluación educativa
TIMSS es un proyecto patrocinado por la International Association for the Evaluation of Educacional Achievement (IEA), con el objetivo de evaluar conocimientos en Matemática y Ciencias. En el año 1995 México participó en la primera aplicación del TIMSS; fueron evaluadas muestras aleatorias representativas de alumnos de 9 y 13 años de edad de escuelas tanto públicas como privadas de todo el país (más de 20,000 y 24,000, respectivamente), quedando la aplicación a cargo de la SEP.
PISA es un estudio desarrollado por la Organización para la Cooperación y el
Desarrollo Económicos (OCDE) en el que han participado hasta ahora más de 60 países. Su objetivo básico es evaluar las habilidades de los estudiantes de 15 años inscritos en cualquier grado escolar, a partir del primero de secundaria, si bien la mayor parte se encuentran ya en primero de media superior a esa edad. Dado el interés del Programa por apoyar las políticas educativas de los países participantes, se busca una amplia participación de expertos nacionales en el diseño y adaptación de las pruebas. También se implementan actividades de formación de los equipos nacionales encargados de la aplicación y codificación de los resultados. Todo esto representa una contribución importante a la conformación de equipos técnicos nacionales con alto nivel de capacitación, en particular en los países subdesarrollados.